Tal como indican desde Nacional Credit, la financiación alternativa regulada se consolida como una estrategia para la reunificación de deudas y la resolución de situaciones de morosidad en España
Los préstamos de capital privado forman parte del concepto de financiación no bancaria o Financiación Alternativa.
El endurecimiento progresivo en los criterios de concesión de préstamos por parte de la banca tradicional ha transformado el panorama financiero en España. La aplicación de algoritmos de riesgo más restrictivos ha provocado que familias y pequeñas empresas encuentren dificultades para acceder a crédito convencional cuando presentan incidencias en ficheros de morosidad o acumulan múltiples compromisos de pago. En este contexto, las hipotecas de capital privado han emergido como una herramienta para la reestructuración de pasivos y la recuperación de la estabilidad patrimonial.
Los datos del sector indican que la mayoría de estas operaciones se destinan al saneamiento financiero. Utilizando un inmueble libre de cargas o con poca deuda como garantía, el capital privado permite abordar situaciones que los canales bancarios estándar descartan. La reunificación de préstamos es uno de los principales motores de esta demanda. Al agrupar deudas personales y créditos al consumo en una sola operación a largo plazo, los prestatarios reducen su desembolso mensual, lo que previene impagos y evita procedimientos judiciales.
La presencia en ficheros de morosidad, como ASNEF o RAI, supone actualmente una exclusión financiera en el circuito tradicional. Las hipotecas de capital privado actúan en estos casos como un puente de liquidez, permitiendo cancelar la deuda original que causó la inscripción y facilitando fondos para consignar en sede judicial, lo que ayuda a frenar embargos o subastas. Según datos del sector, estas operaciones estructuran calendarios de amortización adaptados a la capacidad de pago real del solicitante.
El crecimiento de este modelo de financiación exige diferenciar a los operadores regulados del sector informal. Para garantizar la seguridad jurídica, toda operación de crédito inmobiliario debe formalizarse conforme a la Ley 5/2019, mediante escritura pública ante notario y con información precontractual transparente.
Nacional Credit, entidad inscrita en el registro del Banco de España bajo el código D458, subraya la importancia del estudio individualizado de cada caso. Sobre esta función, desde Nacional Credit declaran: «El capital privado regulado no sustituye al banco, sino que aporta una solución técnica y ágil cuando el sistema tradicional se bloquea. Utilizar un inmueble como palanca para liquidar deudas en ASNEF o reunificar cuotas debe servir siempre para sanear la economía del cliente, nunca para sobreendeudarlo».
En conclusión, el uso de activos inmobiliarios como garantía se reafirma como una vía para facilitar segundas oportunidades financieras, protegiendo el patrimonio frente a situaciones de asfixia económica.

