Contra el alcohol: hablar y escuchar

Manuel se acercó por primera vez a Alcohólicos Anónimos en 2009. “Eché dos meses yendo a reuniones, pero lo dejé y me fui al desastre”, recuerda. Dos años después, volvió a intentarlo, pero tampoco funcionó. “Hasta que en 2013 llegué y me quedé, a la tercera fue la vencida. Antes iba a bares y perdía el tiempo bebiendo aquí y allí, y ahora voy a las reuniones y me sobra mucho tiempo. Este grupo lo cambió todo para mí, es una nueva vida”, apunta.

Ir a la fuente
Author: Xiana Cid